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Wimauma - (español)

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Preparándose para el Jardín de Infantes: un esfuerzo comunitario de Wimauma


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Summer VPK students at Reddick Elementary.

Teacher LeChelle DeVeaux-Garnes at summer VPK at Reddick Elementary.

Kindergarten supervisor Lisa Black works with a VPK student.

Teacher Holly Lampo at summer VPK at Reddick Elementary.

VPK students at Reddick Elementary in Wimauma.

Doris Ross Reddick Elementary

Si los niños entran al jardín de infantes de manera diferente a sus compañeros, ¿alguna vez alcanzarán el nivel de grado? Las clases de pre-kindergarten regresan a Wimauma en un esfuerzo para ayudar a los niños a tener éxito.
Un promedio del 78 porciento de la población a nivel estatal sacan provecho de alguna forma de pre-jardín de infantes voluntario (VPK por sus siglas en inglés). Los niños que no participan puedan quedar atrás aún antes de que empiezan el jardín.

En Wimauma, una comunidad mezclada donde frecuentemente el español es la lengua materna, el aprendizaje temprano es especialmente importante. Por este motivo, el programa de verano de VPK fue ofrecido de nuevo este año, la primera vez desde el 2009.  Unos 58 niños participaron en el programa, por pistas de familias migrantes y común por las primarias de Wimauma o Reddick. Se finalizaron el 26 de julio.

Creando oportunidades de aprendizaje temprano fue una de las metas de la coalición de líderes y ciudadanos de la comunidad trabajando en conjunto para mejorar la forma de vida de Wimamua, una comunidad en transición mientras los desarrolladores construyan barrios subdivisos por la South Shore del condado de Hillsborough.

“Cualquier experiencia que el niño tenga fuera de casa, fuera de su mamá, interactuando con niños, le va a facilitar en la transición al jardín de infantes,” dice Lisa Black, la supervisora de jardines de infantes para las escuelas públicas del condado de Hillsborough.

Black es apasionada sobre cómo el pre-jardín pueda beneficiar a los niños pequeños.  “Yo se que hay muchos por ahí,” dice ella, indicando el barrio alrededor de la escuela Reddick de Wimauma.  “Deben estar aquí.”

El Pre-Jardín es más que diversión y juegos

Cuando se le pregunta que es lo que le gusta del pre-jardín, un niño puede contestar que es divertido.  Pero mientras ellos bailan, o colorean imágenes o escuchan cuentos, hay mucho más que pasa a la vez.  El plan de estudios incluye matemática, leer, escribir y ciencia, incluyendo investigaciones y escritura de diario.

Para los de 5 años de edad como Isabel Lopez-Gomez, quien asistió al VPK de Reddick este verano, fue importante aprender el alfabeto y como contar antes de empezar el jardín de infantes.

“Es una ayuda importante para nosotros, los padres,” dice su madre, trabajadora de restaurante, María Gómez.  “Han estado aprendiendo mucho.”

Hace falta que más padres estén involucrados, dice ella. “Cuando me enteré, mucha gente no sabía nada sobre el programa,” dice Gómez. “Algunos no les da importancia.”

El programa es diseñado para establecer una fundación para el jardín de infantes. 

“El empuje esta para lograr que nuestros niños estén listos para leer e eventualmente graduarse,” dice LaChelle DeVeaux-Garnes, un maestra del VPK del verano de Reddick que enseña el jardín de infancia normalmente por la escuela Lamb.  “Los niños lograron mucho crecimiento durante el verano.”

Además de las académicas, el VPK les ayuda en formar herramientas sociales y desarrollar una nueva rutina.

“Fue tan bien,” agrega Brenda McLendon, quien enseñó el programa VPK para familias migrantes durante el verano de Reddick. “Nos dieron tantos recursos.”

Como maestra bilingüe, ella utiliza el idioma español cuando le ayuda a enseñar.

“Les demostramos.  Les decimos, y luego les pedimos que lo repitan si todavía no entiendan,” explica ella. “Dos tercios saben algo de inglés. Igual, el vocabulario no está.”

Los alumnos del VPK para familias migrantes quienes estuvieron matriculados para una sesión de 16 días sobre cuatro semanas, pasaron 45 minutos diarios por el laboratorio de computación, lo cual fue muy importante para los que no tienen computadora en casa.

“Los estudiantes [que van a entrar en el] jardín de infantes están listos para entrar, y me siento muy bien por eso,” agrega ella.

Les dieron preferencia a los niños de 5 años de edad, pero tomaron hasta niños de 3 años cuando los más grandes no vinieron, posiblemente porque sus padres estuvieron recogiendo cultivos agrícolas por algún lado.

“Tenemos el programa y lo necesitan de todas formas,” dice McLendon.

Un esfuerzo de la comunidad

Como se dicen, se necesita un pueblo para criar a un niño. Por lo tanto, el VPK en Wimauma fue un esfuerzo comunitario.  Voluntarios participaron y leyeron a los niños y hasta trabajaron uno a uno con algunos de los niños destinados al jardín de infantes el 10 de agosto.

“Lleva mucha coordinación, pero si la gente está con voluntad, se hace mucho más fácil,” dice McLendon. “Es bueno tener distintas experiencias.  Les gustaron mucho.”

La Fundación de la Comunidad de Tampa Bay, que trabaja con la coalición de cambios positivos de Wimauma, proveyó un “paquete de libros” de Scholastic de cinco niveles de libros de jardín de infantes. Gracias a este apoyo, las familias pudieron anotarse para el programa de texto de compromiso de padres y estudiantes de Tembo Education.

“Este programa manda una actividad de aprendizaje de edad apropiada por mensaje texto a los padres todos los días durante un año.  Estará disponible en español e inglés,” dice Kiernan. “Tambien estamos buscando como realizar más actividades de compromiso de familia alrededor de este programa.”

La fundación también apoyó a visitas de Bess The Book Bus, lo cual regaló libros, y Giving Tree Music´s Drum Circle.

El corazón del tema

Mientras niños jóvenes frecuentemente puedan aprender un idioma con facilidad, puede ser más difícil aprender sin habilidades linguisticas de inglés en un ambiente de aula sin un interprete.  

“Si un niño no está cómodo con entender instrucciones, se vuelve difícil para aprender,” dice Dr. Nirjhar Shah, co-dueño de Best in Class de New Tampa.

Las escuelas esperan que los niños tengan algún conocimiento del alfabeto y las palabras de un nivel pre-jardín de infantes, dice él.

“A nivel jardín de infantes, se vuelve muy difícil capturar todas estas cosas. La mayoría se han hecho el programa pre-jardín, donde se expone de todas estas cosas,” dice él.

Se vuelve difícil para estudiantes que no participaron y se quedan atrás cada vez más hasta pronto puede ser que tendrían que repetir un grado para compensar.

El programa de VPK es un comienzo perfecto porque es gratís y los estudiantes pueden acostumbrarse de estar en grupo, dice Shah.

EL corazón del tema es la capacidad del estudiante en aprender lo hablado o leído. Cuando su vocabulario es pequeño, también es su comprensión. Janet Caruthers, una maestra de 34 años, lo vió por la aula. 

“Para las escuelas en las zonas de alta pobreza, los programas necesitan tener muy fuerte su enfoque en desarrollar vocabulario fundacional,” dice Caruthers, quien trabajó en Wimauma Elementary desde el el 2005 a 2012. “No las palabras ‘wow.’ Lo que realmente necesitan saber es que un perro tiene una pata, no un pie.”   

Lo que los niño aprendan antes de venir a la escuela hace una diferencia importante.

“Algunos niños aprenden leer sin esfuerzo. Por supuesto, ellos son los quienes estuvieron leyendo en casa,” dice Caruthers, una especialista en intervención académica.  “Muchos de los padres de los estudiantes quienes se crian en pobreza, no entiendan eso.”

Caruthers, quien provee consejos prácticos por sus sitios de web, Make Reading First y Vocabulary Builders, cree que vocabulario pobre se traduzca a resultados menos-de-nivel de grado por las primarias.

“Los niños que van a la escuela con vocabularios grandes puedan aprender como ocho nuevas palabras por día, pero los que tengan un déficit de idioma, puedan aprender sólo dos o tres por día,” explica Caruthers. “Todos los días esa brecha se aumenta.”

Típicamente, los estudiantes en el cuartíl bajo aprendan 500 a 600 palabras por año, dice Caruther, la autora de The Illustrated Dictionary of Everyday Things.

“Para cerrar la brecha, tendrían que aprender el doble,” dice ella. “Entonces para el momento de pruebas del tercer grado, lograrán los mismos resultados que los demás.”

Carlos Irizarry, Pastór de Wholesome Church, ha visto el problema de primera mano en su trabajo en la comunidad de Wimauma.

Puede ser que padres de “bajo educación” no mandan sus hijos al preescolar, y entonces cuando llegan al jardín de infantes, ya están atrasados, dice. “Los demás no los van a esperar.”

Lo que les espera

Wholesome, que tiene planes de abrir un preescolar el año que viene con un equipo bilingüe, ha estado desarrollando su plan de estudios, con el objetivo de enseñar a los padres de enseñar a sus niños.

“Creemos en ayudar a los padres en ayudar a sus hijos,” dice él.

Jackie Brown, una miembra del directorio de Wimauma CDC, espera abrir un centro de cuidado a niños a mediados de agosto después de haber completado un programa de capacitación ofrecida por Enterprising Latinas.

La Fundador y CEO de Enterprising Latinas, Liz Gutierrez, dice que espera para que en octubre, pueda ofrecer otro curso de 40 horas para capacitar los trabajadores de guardarías. Treinta ya han completado el programa que se inició en enero.

“Cuando hablamos con mujeres sobre esa oportunidad, fuimos muy claros que lo que están logrando es ser educadores, educadores de niños pequeños en casa,” explica Gutierrez.

Con el programa veraneo de VPK ya terminado, educadores y líderes de la comunidad interesados en aprendizaje temprano en Wimauma, están continuando a buscar maneras de aumentar la posibilidad del éxito de los niños.

“Habían muchas cosas que realizamos como grupo. Muchas lecciones aprendidas,” dice Black. “Absolutamente probaría de nuevo el año que viene en tener estos dos sitios abiertos. Ahora tenemos un marco para empezar para el año que viene.”

La Fundación de la Comunidad de Tampa Bay está continuando sus conversaciones sobre la educación en Wimauma.

“Creo que tenemos esperanza de que algunas cosas muy buenas van a salir de esto,” dice Wilma Norton, la vicepresidenta de marketing y comunicaciones.

Los líderes y ciudadanos de la comunidad continúan a hablar de cómo se puede efectuar cambio positivo a Wimauma. Después de una reunión el 27 de julio, Kiernan nota que el entusiasmo esta alto.  “El espíritu de asociación está creciendo,” dice él. “Más y más cosas parecen que pueden ser posibles.” 

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Kendra Langlie is a feature writer at 83 Degrees Media in the Tampa Bay region of Florida.
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